Próximamente

En primer lugar, queremos desearos una feliz entrada de año a todos y esperamos que durante 2012 sigáis siendo tan fieles a Artelier como hasta ahora!

Estamos preparando la siguiente entrada que seguro os va a encantar. Estos días, hemos tenido la oportunidad de visitar una de las obras de restauración más completas y complejas que se están llevando a cabo dentro de nuestras fronteras. Se trata de la restauración de la Catedral de Santa María de Vitoria. Por su carácter integral y pluridisciplinar, creemos que es muy interesante hablar de ella aunque aún queden unos años antes de que se reabra al culto. De momento su «Abierto por obras» nos permite visitar el interior de la Catedral mientras se lleva a cabo la restauración y observar de primera mano todo el proceso y las graves alteraciones que llevaron al ayuntamiento de la ciudad, en el año 1994, a cerrarla al público.

En breve la podréis leer. No os la perdáis!

Puertas abiertas en el CRBMC

Hoy hemos asistido a la jornada de puertas abiertas del Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya dentro de las actividades de su 30 aniversario. En la visita por sus entrañas, podremos entrar en la sala de Rayos X, donde tienen una de las máquinas más potentes de España con la que se puede radiografiar casi cualquier tipo de material, pasear por los almacenes, el archivo y el plató fotográfico y, por supuesto, entrar en cada uno de los talleres. Es aquí, al final de la visita, cuando podemos ver el fantástico trabajo que se realiza en el centro y hablar con los responsables de cada especialidad.

Tenéis otra oportunidad el próximo mes de marzo -encontraréis todos los datos en nuestra agenda– para poder disfrutar de esta pequeña gran oportunidad y profundizar un poco más en el fantástico mundo de la restauración del patrimonio.

Os animamos a asistir!

Bruegel, de un oscuro pasillo a el Museo del Prado

Dos años atrás, el director adjunto del Museo del Prado, visitaba la casa de una de las ramas de la familia Medinaceli. Su objetivo era otra pintura pero hubo una en particular que llamó su atención: parecía un Bruegel. Esta semana se ha puesto fin al viaje de El vino de la fiesta de San Martín que, durante siglos olvidada entre pasillos, lotes de herencias y restaurada en varias ocasiones por manos inexpertas, ahora colgará junto a sus semejantes en el Prado. Sigue leyendo