Vitrales y la Sagrada Familia

Mientras os preparamos una entrada sobre la restauración de películas cinematográficas (y no sé muy bien porqué) nos ha venido a la cabeza la Sagrada Familia de Gaudí. Todos conocemos su estructura porque, quien más quien menos, la habrá visitado alguna vez -o visto desde el coche a su paso- pero pocos habrán reparado en sus vidrieras. Estos cristales llenos de color, son lo que -religiosidad a parte- llenan de misticismo el ambiente de las grandes iglesias y las dotan un mensaje específico. Se representan santos y vírgenes, pasajes bíblicos o ciclos religiosos con algún donante -o promotor- que quería dejar huella de su contribución.

Un ejemplo increíble por su monumentalidad es la Sainte Chapelle de París. Arquitectónicamente hablando, no es una capilla real al uso, sino que fue más bien concebida como un inmenso reliquiario, dando así una importancia capital a las vidrieras que sustituyen a los muros. Hace no mucho, se restauraron con un proceso minucioso y ahora lucen en todo su esplendor. Aquí podéis consultar todo lo referente al edificio, si os interesa, os podemos asegurar que merece mucho la pena verla en directo.

En la Sagrada Familia, el conjunto de vidrieras creadas por Joan Vila-Grau y Josep Maria Bonet, respiran ese aire gaudiniano con colores explosivos que el arquitecto catalán hubiera querido. Los primeros vitrales en instalarse fueron los de los transeptos y expresan la simbología prevista por Gaudí. El vitral principal de la fachada de la Pasión representa la Resurrección. Los laterales y los de la nave principal simbolizan a los santos y santuarios relacionados con la iglesia local representada en cada columna. Los vitrales superiores de las naves laterales explican algunas parábolas y los de la nave central no tienen color. Estos últimos, con cristales claros, translúcidos o rayados, simbolizan la pureza tanto como permiten la máxima entrada de luz natural al templo.

Llegados a este punto, juzgad vosotros mismos -en este enlace– con las imágenes tomadas por Consol Balcells, fotógrafa y documentalista. Una verdadera maravilla.

Nota: En el widget de vídeos a la derecha, encontraréis un resumen del proceso de fabricación. Para todo aquel que esté interesado, además, os adjuntamos aquí, una explicación sobre el vidrio y las vidrieras. Para terminar, en ésta página podéis encontrar parte de un libro sobre la técnica.

La maleta mexicana

Corría el mes de diciembre de 2007. Después de años de rumores, llegaron al International Center of Photography 3 cajitas maltrechas, tras un misterioso viaje, que contenían los negativos de Robert Capa sobre la Guerra Civil española. Esa es la maleta mexicana. Años antes, a finales de la Segunda Guerra Mundial, habían desaparecido sin dejar rastro del estudio del fotógrafo y, a pesar de los esfuerzos de su hermano Cornell por recuperarlos, no reaparecieron hasta muchas décadas después. Esas cajas contienen 126 rollos de película que retratan las fotos que el propio Capa junto con Gerda Taro y David Seymour tomaron durante la guerra. No es sólo una muestra de incalculable valor sobre este suceso histórico y de los intentos por frenar la expansión fascista en el mundo, sino sobretodo de la evolución de la fotografía y del fotoperiodismo bélico.

Un tesoro que podemos disfrutar hasta el 15 de enero en el MNAC.

Aquí os dejamos toda la información.

                                                           

Durant el mes de desembre de 2007, després d’anys de rumors, arribaren al International Center of Photography 3 caixetes malparades, posant fi a un misteriós viatge. Aquestes caixes guardaven els negatius de Robert Capa sobre la Guerra Civil española. És la maleta mexicana. Anys enrere, a finals de la Segona Guerra Mundial, havien desaparegut sense deixar rastre de l’estudi del fotògraf i, malgrat els esforços del seu germà Cornell per recuperar-los, no van reaparèixer fins moltes dècades després. Aquestes caixes contenen 126 rotlles de pel·lícula que retraten les fotos que el mateix Capa juntament amb Gerda Taro i David Seymour van fer durant la guerra. No és només una mostra d’incalculable valor sobre aquest fet històric i dels intents per a frenar l’expansió feixista pel món, sinó, sobretot, de l’evolució de la fotografia i del fotoperiodisme bèl·lic.

Un tresor que podem gaudir fins el 15 de gener al MNAC.

Aquí vos deixem tota la informació.

Delacroix viene de visita ❧ Delacroix ens visita

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Hoy se inaugura una muestra fantástica en el Caixaforum de Madrid bajo el título Delacroix. De la idea a la expresión. A partir de febrero podremos disfrutarla en Barcelona.

Delacroix encarnó el Romanticismo del XIX en sus pinturas, dejando su extenso legado latente hasta el Impresionismo francés. Fue calificado por Baudelaire como «el más moderno de los artistas». Éste, que despreciaba su época, odiaba el progreso y era conservador en sus gustos y actitudes, se reafirmaba como pintor clásico pero no así en el academicismo.

Esta muestra, la más grande del pintor en medio siglo, acoge obras que nunca antes habían abandonado las abarrotadas salas del Louvre y, según Sébastien Allard, comisario de la exposición, se cierra el círculo al saldar la deuda de Delacroix con España -no olvidemos que el pintor francés visitó el Prado y, seguramente, de ahí beben los fervientes colores y la gran fuerza de sus pinturas-.

En este enlace podéis leer algo más sobre la exposición que deseamos ver ya en Barcelona.

                                       

Avui s’obre una mostra fantàstica al Caixaforum de Madrid sota el títol Delacroix. De la idea a la expresión. A partir de Febrer podrem gaudir-la també a Barcelona.

Delacroix, va encarnar el Romanticisme del XIX a les seves pintures, deixant el seu extens llegat latent fins l’Impressionisme francès. Va ser descrit per Baudelaire com «el més modern dels artistes». Aquest, que menyspreava la seva època, odiava el progrés i era conservador en els seus gustos i actituds, es reafirmava com pintor clàssic però no així en l’academicisme.

Aquesta mostra, la més gran del pintor en mig segle, acull obres que mai abans havien deixat les abarrotades sales del Louvre i, segons Sébastien Allard, comissari de l’exposició, es tanca el cercle al resoldre el deute de Delacroix amb Espanya -no oblidem que el pintor francès va visitar el Prado i, segurament, d’aquí beuen els fervents colors i la gran força de les seves pintures-.

En aquest enllaç podeu llegir quelcom més sobre l’exposició que desitgem veure ja a Barcelona.