Un expositor publicitario de Biodramina único

A veces te llegan piezas especiales, muy diferentes y que terminan por resultar un auténtico reto. Hace poco más de dos meses, la Fundación Uriach se puso en contacto conmigo para que les restaurase un expositor de Biodramina de los años 60; un pequeño pedacito de la historia farmacéutica de nuestro país. Cuando pude observarla con atención la primera vez, ya me di cuenta de que no sería un trabajo fácil, pero tengo que decir que ha sido un verdadero placer poder intervenirla. Sigue leyendo